La humedad en las paredes de una vivienda tiene tres orígenes posibles: condensación, capilaridad o filtración. La condensación sale en esquinas, techos fríos y alrededor de las ventanas, sobre todo en invierno, y suele traer moho negro. La capilaridad sube desde el suelo, se queda en el primer metro del muro y deja un cerco ondulado con sales blancas. La filtración entra desde fuera (fachada, tejado, terraza o una tubería) y empeora después de llover. Cada una se arregla de una forma distinta, y aplicar la solución equivocada es la forma más rápida de gastar dinero sin quitar la mancha.
Septiembre es buen momento para mirarlo. Las paredes todavía están secas después del verano, se puede trabajar en fachadas y cubiertas sin lluvia, y llegas al invierno con el problema resuelto.
El dormitorio de Pozuelo que empezó a enmohecerse con las ventanas nuevas
El invierno pasado nos llamó una señora de Pozuelo de Alarcón. Vivía en un piso de 1974, había cambiado todas las ventanas de aluminio viejas por unas de PVC con doble acristalamiento, y a las pocas semanas le salió moho negro en la esquina del dormitorio, detrás del armario. Estaba convencida de que le entraba agua por la fachada y quería que la impermeabilizáramos.
Fui con un medidor de humedad y un termómetro. El muro estaba seco por dentro. La esquina, en cambio, estaba a 11 grados con la calefacción encendida y la habitación a 20. Las ventanas antiguas dejaban pasar aire por todas partes, y esas corrientes sacaban el vapor de agua de la casa sin que nadie se diera cuenta. Las nuevas cerraban perfecto. El vapor de dormir, ducharse y tender la ropa dentro ya no tenía por dónde salir, y se condensaba en el punto más frío: la esquina del pilar, sin aislar, tapada por un armario pegado a la pared.
La impermeabilización de fachada que pedía habría costado más de 3.000 euros y no habría servido de nada. Separamos el armario cinco centímetros, pusimos aireadores en dos ventanas, trasdosamos esa esquina con placa de yeso y aislante, y tratamos el moho. Todo junto se quedó en 1.150 euros. Este invierno no ha vuelto a salir.
Te lo cuento porque es de lo que más vemos en la zona norte de Madrid. La gente cambia las ventanas, gana en confort y en factura, y nadie le avisa de que ahora la casa necesita ventilar de otra manera.
Cómo saber qué tipo de humedad tienes
Antes de pedir presupuestos, dedica diez minutos a observar la mancha. La posición, el aspecto y el momento en que aparece te dicen casi todo.
| Señal | Condensación | Capilaridad | Filtración |
|---|---|---|---|
| Dónde aparece | Esquinas, techos junto a fachada, alrededor de ventanas, detrás de muebles | Parte baja del muro, hasta 1 metro o algo más desde el suelo | Techos, paredes de fachada, bajo terrazas, cerca de bajantes o tuberías |
| Aspecto | Puntos negros de moho, gotas en cristales, pintura que se mancha en gris | Cerco ondulado, sales blancas (salitre), pintura y yeso que se caen a trozos | Cerco amarillento o marrón, pintura abombada, a veces goteo |
| Cuándo empeora | En invierno, por la mañana, después de ducharse o cocinar | Todo el año, algo más en épocas de lluvia | Después de llover, sobre todo con viento |
| Tipo de vivienda habitual | Pisos con ventanas nuevas, casas sin aislar, dormitorios poco ventilados | Plantas bajas, casas antiguas de piedra o ladrillo macizo, sótanos | Áticos, últimas plantas, chalets con cubierta o fachada envejecidas |
| Olor | A cerrado, a moho | A tierra húmeda | Variable, a veces ninguno |
Hay casos mixtos, y no son raros. Una casa antigua de planta baja puede tener capilaridad en el zócalo y condensación en las esquinas altas del mismo dormitorio. Si las señales no encajan en una sola columna, lo más probable es que tengas dos problemas a la vez.
La prueba del plástico: un truco que puedes hacer en casa
Corta un trozo de film transparente de cocina de unos 30 por 30 centímetros y pégalo a la pared, sobre la zona húmeda, sellando bien los cuatro bordes con cinta de carrocero. Déjalo 48 horas sin tocar.
Si las gotas aparecen en la cara del plástico que da a la habitación, el agua viene del aire: es condensación. Si aparecen en la cara pegada a la pared, la humedad sale del muro, ya sea porque sube del suelo o porque entra desde fuera. La prueba no distingue entre capilaridad y filtración, pero te ahorra el error más caro, que es impermeabilizar una pared cuando el problema está en el aire de la casa.

Humedad por condensación: por qué aparece y cómo se quita
El aire de una casa siempre lleva vapor de agua. Lo producen las personas al respirar, la ducha, la cocina y la ropa tendida dentro. Cuando ese aire toca una superficie más fría que su punto de rocío, el vapor se convierte en agua líquida sobre la pared. Si eso pasa a diario, a las pocas semanas sale el moho.
Para que te hagas una idea con números, he calculado el punto de rocío para las condiciones normales de una vivienda en invierno con la fórmula de Magnus. Es un cálculo propio y orientativo, pero sirve para entender por qué una esquina fría se moja y la pared de al lado no.
| Temperatura de la habitación | Humedad relativa | Punto de rocío (calculado) | Qué significa |
|---|---|---|---|
| 20 °C | 50 % | 9,3 °C | Solo condensan superficies muy frías, como un cristal sencillo |
| 20 °C | 60 % | 12 °C | Ya condensan esquinas y pilares sin aislar |
| 20 °C | 70 % | 14,4 °C | Condensa casi cualquier punto frío de la fachada |
En el piso de Pozuelo, la esquina estaba a 11 grados y la habitación al 65 % de humedad por las noches. Con esos datos, el agua iba a aparecer sí o sí. Por eso la solución tiene dos patas: bajar la humedad del aire y calentar los puntos fríos.
Soluciones para la condensación
Lo primero es ventilar bien. Diez minutos con las ventanas abiertas por la mañana renuevan el aire de toda la casa sin enfriar las paredes. Usa el extractor del baño mientras te duchas y un rato después, y el de la cocina cuando cocines. Separa los armarios unos centímetros de las paredes que dan a la calle.
Si con eso no basta, toca obra. Los aireadores en ventanas o en caja de persiana cuestan poco y permiten una renovación de aire continua. Un trasdosado con placa de yeso y aislante en la pared fría de una habitación de 3 por 5 metros ronda los 750 euros. Un sistema de ventilación mecánica para toda la vivienda está entre 2.000 y 5.000 euros según el tamaño y el tipo de equipo. Las pinturas anticondensación ayudan en superficies pequeñas, pero no arreglan un muro frío. Te lo digo sin rodeos: si alguien te vende solo la pintura para un problema serio, el moho volverá.
El aislamiento interior de muros es un tema largo. En nuestro post sobre material aislante para baños explicamos qué materiales funcionan mejor en zonas húmedas.
Humedad por capilaridad: el agua que sube del suelo
Los materiales porosos (ladrillo macizo, piedra, mortero de cal, adobe) absorben el agua del terreno como una esponja. En las casas modernas hay una lámina impermeable entre la cimentación y el muro que corta esa subida. En las casas antiguas no la hay, o se ha roto con los años.
La capilaridad deja una firma muy clara. El cerco tiene forma ondulada, casi como la línea de una marea, y por encima de él la pared está seca. Justo en el borde se acumulan sales blancas que empujan la pintura y el yeso hasta que se caen. En muros gruesos, la humedad puede subir entre 80 centímetros y metro y medio.

La casa de granito de Guadarrama
En primavera revisamos una casa de pueblo en Guadarrama, de muros de granito de 60 centímetros y más de cien años. Los dueños la habían comprado para reformarla y vivir allí todo el año. Alguien les había revestido el zócalo interior con azulejo y mortero de cemento para tapar las manchas, y el resultado fue el contrario del que buscaban: el muro ya no podía secarse hacia dentro, y la humedad subió hasta 1,40 metros.
Quitamos el azulejo y el cemento en los 22 metros lineales de muro afectados, hicimos una barrera química por inyección en la base, y revestimos con un mortero de cal transpirable. La obra costó 4.900 euros y tardó tres semanas, más dos meses de secado antes de pintar. En una casa de piedra, el error más común es sellar el muro con materiales que no respiran. La piedra necesita secarse, y si le tapas la salida, el agua sube más.
Si tienes una casa de este tipo en la sierra, en la guía sobre reformar una casa en la sierra de Madrid repasamos otros problemas típicos de estas viviendas.
Soluciones para la capilaridad y sus precios
| Solución | Cómo funciona | Precio orientativo | Cuándo tiene sentido |
|---|---|---|---|
| Barrera química por inyección | Se taladra la base del muro y se inyecta un producto que bloquea los poros | 80 a 150 €/m² de muro tratado | La opción más habitual en ladrillo y piedra |
| Electroósmosis | Un equipo eléctrico invierte la subida del agua en el muro | 800 a 6.000 € por vivienda | Muros donde no se puede taladrar mucho o edificios protegidos |
| Saneado y mortero transpirable | Se quita el revestimiento dañado y se pone mortero de cal o macroporoso | Desde 10 €/m² el saneado, más el mortero | Siempre, como complemento a la barrera |
| Drenaje perimetral exterior | Zanja con tubo drenante que aleja el agua del muro | Según metros y acceso, presupuesto en visita | Casas con terreno que acumula agua junto a la fachada |
Una habitación con dos paredes afectadas suele resolverse entre 1.000 y 2.500 euros. Una vivienda entera de planta baja con capilaridad generalizada sube a 2.000 a 6.000 euros. Desconfía de quien te asegure que el problema desaparece en una semana: el muro tarda meses en secar del todo, y hasta entonces no se debe pintar con pintura plástica.
Humedad por filtración: el agua que entra desde fuera
La filtración es la más fácil de confirmar, porque va ligada a la lluvia. Si la mancha crece después de un día de tormenta y se encoge cuando hace buen tiempo, el agua entra desde fuera. Los puntos habituales son fisuras en la fachada, juntas de ventanas mal selladas, canalones atascados, tejas rotas y terrazas con la impermeabilización vencida.
Hay una variante que conviene descartar pronto: la fuga de una tubería. Si la mancha está cerca del baño, de la cocina o de una bajante, y no cambia con la lluvia, cierra la llave general, apunta la lectura del contador y mírala dos horas después sin usar agua. Si se ha movido, tienes una fuga, y eso lo arregla un fontanero, no una impermeabilización.
Un detalle de oficio: la mancha casi nunca aparece justo debajo de donde entra el agua. El agua corre por dentro del muro o sobre el forjado y sale por el punto más débil, a veces a varios metros. Por eso el diagnóstico de una filtración se hace mirando fuera, no dentro.
Ya hemos escrito en detalle sobre los dos orígenes más frecuentes. Si la mancha está en el techo de la última planta, lee las señales de que hay que reparar un tejado y nuestra guía para impermeabilizar tejados. Si está bajo una terraza, el post sobre impermeabilizar una terraza explica sistemas y precios. Y si el agua entra por la fachada, revisa el de rehabilitación de fachadas.
Lo que dice la normativa sobre humedad en las viviendas
El Código Técnico de la Edificación dedica un documento entero, el DB HS de Salubridad, a la protección frente a la humedad y a la calidad del aire interior. La sección HS 1 regula cómo deben protegerse muros, suelos, fachadas y cubiertas frente al agua, y la HS 3 fija la ventilación mínima de las viviendas.
Estas exigencias se aplican a obra nueva y a las reformas que intervienen en esos elementos. Una casa de 1970 no tiene que cumplirlas tal cual, pero si reformas la fachada o la cubierta, las soluciones nuevas sí deben ajustarse. Para ti, la consecuencia práctica es sencilla: si un presupuesto incluye actuar en fachada o cubierta, pregunta si la solución sigue el CTE.
Errores que vemos una y otra vez
El primero es pintar encima. La pintura antihumedad tapa la mancha unas semanas y luego vuelve, con el agravante de que el muro se seca peor. Ningún tipo de humedad se arregla solo con pintura.
El segundo es usar cemento o azulejo para tapar una capilaridad en muros antiguos. Ya has visto lo que pasó en Guadarrama. El cemento no deja transpirar a la piedra ni al ladrillo macizo, y empuja el agua más arriba.
El tercero es comprar un deshumidificador y dar el problema por resuelto. El aparato baja la humedad del aire y ayuda mucho en la condensación, pero no hace nada contra la capilaridad o la filtración. Sirve como apoyo mientras se seca un muro, no como solución.
El cuarto es tratar el moho con lejía una y otra vez sin buscar la causa. La lejía blanquea la mancha, pero el hongo sigue dentro del yeso. Si sale siempre en el mismo sitio, la pared está fría o mojada, y eso es lo que hay que arreglar.
Cuándo llamar a un profesional
Puedes encargarte tú de una condensación leve: ventilar, separar muebles, usar los extractores y limpiar el moho. Llama a un profesional si la mancha crece de un año para otro, si se cae el yeso, si hay olor a tierra o a moho que no se va, si notas la madera de suelos o rodapiés hinchada, o si después de ventilar bien durante un mes el moho vuelve igual.
Una buena visita de diagnóstico incluye medir la humedad del muro a varias alturas, la temperatura de la superficie y la humedad del aire, y revisar fachada, cubierta e instalaciones. Si alguien te da un presupuesto de tratamiento sin medir nada, ha adivinado.
Preguntas frecuentes sobre humedad en las paredes
¿Cómo sé si la humedad de mi pared es por condensación o por capilaridad?
La condensación aparece en esquinas, techos y alrededor de ventanas, empeora en invierno y trae moho negro. La capilaridad se queda en la parte baja del muro, con un cerco ondulado y sales blancas, y está todo el año. La prueba del plástico pegado a la pared durante 48 horas te dice si el agua viene del aire o del muro.
¿Cuánto cuesta arreglar la humedad por capilaridad?
Una barrera química por inyección cuesta entre 80 y 150 euros por metro cuadrado de muro tratado. Una habitación con dos paredes afectadas suele quedar entre 1.000 y 2.500 euros con el saneado incluido, y una vivienda entera de planta baja entre 2.000 y 6.000 euros.
¿Por qué me sale moho después de cambiar las ventanas?
Las ventanas nuevas cierran mucho mejor y ya no dejan pasar las corrientes de aire que antes sacaban el vapor de la casa. El vapor se queda dentro y se condensa en los puntos más fríos. Se soluciona ventilando a diario, con aireadores en las ventanas o con un sistema de ventilación mecánica.
¿Sirve la pintura antihumedad?
Solo como complemento. La pintura anticondensación mejora un poco las superficies pequeñas, pero no arregla un muro frío, una capilaridad ni una filtración. Si se pinta sin tratar la causa, la mancha vuelve.
¿Un deshumidificador quita la humedad de las paredes?
Ayuda en la condensación porque baja la humedad del aire, y sirve de apoyo para secar un muro después de una reparación. No sirve contra la capilaridad ni contra una filtración, porque el agua sigue entrando en el muro.
¿Cuánto tarda en secarse una pared después de tratar la capilaridad?
Depende del grosor y del material del muro. Un tabique de ladrillo puede secar en unas semanas, y un muro de piedra de 50 o 60 centímetros tarda varios meses. Hasta que el muro esté seco, conviene usar morteros y pinturas transpirables.
¿Quién paga la humedad si viene de la fachada del edificio?
Si el agua entra por la fachada, la cubierta o una bajante comunitaria, la reparación del origen suele corresponder a la comunidad de propietarios, porque son elementos comunes. Documenta la mancha con fotos fechadas y comunícalo por escrito al administrador cuanto antes. Para tu caso concreto, consulta con el administrador o un abogado.
¿Tienes una humedad que no se va?
Llevamos más de 25 años reparando humedades en pisos de Madrid, en chalets de la sierra y en casas de piedra de Segovia y Ávila. Vamos a tu casa, medimos, te decimos de dónde viene el agua y qué solución necesitas, sin venderte una impermeabilización si lo tuyo es ventilar mejor. Puedes ver trabajos parecidos en nuestras reformas integrales y reformas exteriores.
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